lunes, 31 de diciembre de 2018

HISTORIA DE LABARCES



 

DE

LABARÇES

 

  


  
 

Labarces en 1916


         Mapa antiguo del monte de Labarces 


Labarces se pobló  a lo largo de la época medieval. y su proceso histórico es similar al del resto de los pueblos de Valdáliga. Situado en una loma y rodeado de pequeños montes de sauces, fresnos, abedules, acebos, avellanos, espinos y otros arbustos, tenia como principal riqueza forestal el monte Caviña ,   con plantaciones de robles, hayas , tejos , y alisas . (prueba de aquellos bosques de robles ,hoy inexistentes, se encuentra en las vigas de las casas del pueblo , que a juzgar por su tamaño, cada una de ellas , debió de ser un árbol soberbio, y que hoy en día seria imposible simplemente encontrar uno así   .  Lo cual debería hacer reflexionar sobre  la  importancia de conservar la riqueza forestal que las generaciones  que nos precedieron nos legaron). En la actualidad la riqueza forestal se basa en el eucalipto y en menor medida en el pino.



 

Ventanas medievales



            Ventana labrada             
        

Arco de casa de Alicia




Arco casa de los Mata





                                            
  Portalada de la Casona







Balcón de la Casona



 


   

Labarces forma parte del  antiguo valle de Valdaliga  (en las Asturias de Santillana antigua comarca  que abarcaba la zona centro-occidental de Cantabria y los tres ayuntamientos mas orientales de Asturias , las dos Peñamelleras Alta y Baja y Ribadedeva)  junto con los pueblos de Treceño, Roíz, Caviedes, Lamadrid, El Tejo, y San Vicente del Monte cuyo  antiguo nombre era el de concilium de Afleca o territorio de Allega, a lo largo del siglo XI.

 

Las evidencias halladas en Valdáliga permiten aproximarse al pasado remoto de este territorio y conocer que este lugar ya estuvo poblado en época prehistórica.

Del paleolítico inferior, hay evidencias en Valdáliga (playa de Oyambre, cueva de Uriambre o Ubiambre y cueva del Barcenal II en la Revilla)  periodo achelense. También hay evidencias arqueológicas de la presencia humana durante el Paleolítico  superior: en La Cueva (Roíz) se han encontrado materiales correspondientes al periodo Solutrense (11150 y 8000 antes de Cristo) Asimismo se han hallado materiales de esta época en la cueva del Barcenal  de la Revilla (un conchero) y en el abrigo III de Roíz; y del Azilense en la cueva de Requejil en Larteme.

 

Del Mesolítico también hay restos (8000 a 5000  antes de  cristo). En este sentido es preciso reseñar el hallazgo de grabados esquemáticos en la cueva de Roíz, ya citada, en la que también ha aparecido un gran antropomorfo con arco trasversal (aunque parece corresponder al   Neolítico)  , hallándose asimismo materiales del Asturiense ,  representados por un pequeño panel de grabados en la cueva del Barcenal unoI de la Revilla , y presencia en la cueva del Barcenal II de arte esquemático abstracto.



 Del Neolítico (3500- 2500 a C) existen varios hallazgos arqueológicos; registrándose en Sejos de Abajo (Lamadrid), en el covacha de los Callejones o de las Lechuzas, un conchero neolítico, lo mismo que en el abrigo del Castañal en la Revilla. En la Cueva (Roíz) ha aparecido – como ya se dijo- un antropomorfo con arco trasversal que parece estar relacionado con un significado funerario de raíz megalítica correspondiente al Neolítico. En el paraje de las Albericias (o Albricias), entre Bustriguado y San Vicente del Monte, se encontró una estructura tubular o dolmen con tenue pozo de violación que parece un túmulo o enterramiento colectivo neolítico.




  En Labarces fue hallado un molino prehistórico  barquiforme  neolítico, que se diferencia sustancialmente del introducido por los romanos ,  porque éste tenía forma circular. Este molino constituye sin duda un gran hallazgo , por cuanto permite probar la existencia de gramíneas panificables, es decir, la existencia de agricultura en Valdáliga en época tan temprana.

 

De la edad del bronce (2500-700 a de C) se han hallado restos arqueológicos en Larteme en la cueva de Requejil y en la cueva del Barcenal de la Revilla. 

Será durante la Edad del Hierro (siglo VIII y I a de C) cuando nazca tal industria en Valdaliga y sobre todo en Treceño y  Rioturbio la Vieja, teniendo sus orígenes en él  la importantísima labor que desarrollan en este valle sus abundantes ferrerias  medievales. Sin embargo, la Edad del Hierro es también un periodo de extraordinaria importancia por cuanto en él se dará un significativo proceso de complejidad social y la aparición de poblados fortificados. En este sentido falta mucho por hacer, pues aunque no falta la tradición oral y algunos vestigios no estudiados que hablan de la existencia de  poblados prerromanos en Monte Corona, en el término de Jerrota y en el ámbito cercano a las ermitas de  santa Cruz y San Antonio, y en el monte de las Espinas, o en el Castro sobre San Pedro ( Caviedes) o en una elevación del terreno junto al barrio de Villanueva ( Labarces), o en tantos otros sitios, lo cierto es que poco o nada está estudiado.
                                                      
 

Calzada Romana (Cambera de los moros)

 También existen restos que prueban la presencia romana en la zona entre los que cabe citar la espada romana hallada en San Vicente del Monte, monedas en Treceño y en el puerto de la Rabia (Portus Afleca), así como una arqueta de piedra en Treceño cuya decoración parece retrotraernos al Bajo Imperio, la existencia misma de los restos de una vía romana, o quizá prerromana, que atravesaba de Norte a Sur todo el valle dirigiéndose desde el puerto de Valdáliga ( Portus Afleca) ubicado en el ámbito próximo a Rioturbio, en La Rabia hacia el interior de la península concretamente hasta Herrera de Pisuerga( Cambera de los moros, en San Vicente del monte).

 

 ESPADA ROMANA

 

Desde muy antiguo en Valdaliga se conocía la explotación y manufactura del hierro desde época prerromana. Así mismo en la zona se remontan a la época romana las primeras labores mineras sobre el zinc, si bien hoy día no quedan vestigios de ellas. Estos trabajos se limitaron a la explotación de la denominada calamina (óxidos y carbonatos de Zinc procedentes de la oxidación de las zonas superficiales de los yacimientos), que se utilizaban para elaborar el “Aurum  hispanicum “, un tipo de latón muy apreciado.

 

De la época medieval hay algunos yacimientos, tal es el caso de Bustriguado, donde en la campa “El Castillo de los Moros” se encuentran restos de una fortaleza,  y lo mismo las losas de arenisca con grabados aparecidas en el invernal de San Cibrián.

 

Sin embargo, las primeras referencias documentales de este énclave , corresponden al siglo XI, momento en que el dominio de la Abadía de Santillana sobre estas tierras se plasma en varios escritos de su Cartulario, que se refieren al ‘concilium de Afleca o de Allega’.


No obstante, se apuntan algunas menciones históricas previas que constatan la existencia de tres núcleos poblacionales en Valdáliga ya en el siglo IX. Un documento correspondiente al reinado de Ramiro I, cuya cronología hay que situar entre el año 842 y el 850, pone de manifiesto que había heredado de su padre Vermudo I, derechos de explotación  de la sal de Cabezón, parte de los cuales su hijo , el rey, hace donación al monasterio de San Martín de Thovía, correspondiendo el derecho de explotación de la sal al rey, a la iglesia de Santa Maria del Yermo, a Santillana y a otros infanzones y condes, así como a otras “ decanias” que se citan y que podían aprovecharse de la explotación de la sal cada 15 días; entre tales decanias se citan en Valdaliga  en época tan temprana las de Santa Maria de Treceño, Valdaliga, San Lorenzo (Caviedes), Cesura(¿) Y Roíz, Teniendo también derecho un particular, sin duda un infanzón de Valdaliga, poderoso personaje llamado Alfonso Fernández.

 

Así mismo  en documento del año 853 se dirá “in territorio Allega” , al describir donde están los monasterios de San Juan de Arguetes (hoy Argüedes, en Lamadrid), la iglesia de Santa Maria de Treceño , denominada entonces “Santa Maria de Allega” , o el monasterio de San Juan de Cara.


La acción expansiva de la abadía de Santillana por el contorno geográfico circundante ha permitido que llegasen a nosotros las primeras referencias documentales  del concejo de Afleca, que se remontan a 1068, 1088 (época de Sancho II, de  su hermano Alfonso VI y del Cid Campeador).

 

En la concesión que el 18 de marzo del año 1068 hace el rey Sancho II de Castilla de varias exenciones relativas a pastos y derechos de los diezmos de la mar a favor del monasterio de Oca se citan al deslindar los pastos, que se los señala en Carranza, Trasmiera, Carriedo, Toranzo, Buelna y desde Cabezón y Valdaliga hasta el río Deva, se cita Valdáliga y su puerto.

 

El Territorio de Allega es recogido como tal en escritura de 7 de mayo de1088, que informa  sobre el concilio de “hombres buenos “de Allega,  reunido para aclarar una disputa sobre la iglesia de san Pedro de Mesiecos (antiguo nombre de  La Revilla).
                                       

Cantabria en el siglo X

 

Los documentos nos informan que en la Cantabria del siglo XI había ya comarcas dotadas de su propia personalidad, una de las cuales seria el valle de Allega  o Valdáliga , además de Kaórnega (Cabuérniga), Val de Olna (valle de Buelna),Val de Eguna ( valle de Iguña) , Camesa ,ecétera.

 

Pero a diferencia de estas comarcas que englobaban a varios de los ayuntamientos actuales, (Camesa por ejemplo comprendía los actuales  ayuntamientos de Suances, Santillana, y Polanco y se extendía por el valle del Besaya hasta Iguña, o Kaórnega que englobaba a los ayuntamientos de Cabuérniga , Ruente y Los Tojos), Allega en cambio , coincidía con la Valdáliga actual, algo mas extendida hacia Cabezón y San Vicente  .  (Labarces hasta no hace muchos años,  se extendía hasta el casco urbano del actual pueblo de Gandarilla  , englobando las  ultimas casas al sur del pueblo .  con lo cual  Valdáliga ,como entidad singular perdura  como tal, desde hace un milenio aproximadamente.

 

De este modo se formó el valle y sus siete lugares, que históricamente fueron: Treceño, Roíz, Caviedes, Labarces, Lamadrid, El Tejo y la Revilla. Este último lugar se desvincularía del actual Ayuntamiento, mientras que San Vicente del Monte se constituiría en concejo propio, tras  haber sido feligresía de Treceño.

 

Para finales del siglo XIII varias iglesias del lugar habían pasado a depender del dominio eclesiástico de la Abadía de Santillana.

 

A lo largo de la baja Edad Media, los habitantes de los diversos concejos del valle de Valdáliga ,  tuvieron preferentemente la condición de vasallos de behetria, y así se expresa textualmente en el Libro de las Merindades de Castilla o Becerro de las   Behetrias (llamado así por estar forrado con la piel de un becerro) del 1351 ,  según el cual aquellas gentes podían “tomarse del qual señor querían”.

 

Esta fuente documental  permite  pues, que para mediados del siglo XIV conozcamos el carácter y la tipología de las distintas formas de señorío que afectaban a los vecinos , de los diferentes lugares consignados en el Becerro de las Behetrias: Treceño, Labarces, Lamadrid, El Tejo y Caviedes.

 

Tales regimenes eran los de Realengo, - dependencia de la jurisdicción real-, Abadengo, fijado parcialmente en la abadía de Santillana para Treceño y en la de San Andrés de Arroyo ( Palencia) para Caviedes-, el régimen Solariego, es decir, la vinculación a un linaje local preponderante,- tal como se constata para Treceño y Caviedes-, y el régimen de Behetria , que permitía la opción, puesto que la elección era libre, de escoger el propio linaje solariego si convenía o no,- como sucedía en  Labarces, Lamadrid , Roíz, La Revilla, y parte de Treceño.

 

Como acabamos de ver Valdáliga se fue configurando predominantemente  durante la Edad Media como territorio de behetría, con una significativa presencia de la Casa de Cevallos, propietaria de algunas posesiones en los lugares de Caviedes y Treceño, y también con cierta dependencia abadenga en otros.

   

 

 

Pertenecer al régimen de Behetría, significaba que sus vecinos eran hidalgos de condición  jurídica libre, y así lo declaraban los concejos de Labarces y su barrio de Galnares, Roíz, Lamadrid, Treceño (en parte de el) y la Revilla. Estos “hombres de Behetria.”Eran pequeños propietarios libres que gozaban de la facultad de elegir señor o no , y variar libremente de este  si no les convenía . Sin embargo, lo cierto es que casi todas las Behetrias habían elegido ponerse bajo la “protección” de un señor, de un poderoso miembro del linaje autóctono de los Cevallos. Así se refleja en las declaraciones de Labarces y su barrio Galnares , que manifiestan que han tomado por señor a Gutiérrez Díaz de Cevallos y a Diego Gutiérrez de Cevallos , y lo mismo en Lamadrid y La Revilla.



Todos los vecinos de Valdaliga, ya fueran solariegos, de abadengo o de behetria estaban además obligados a pagar al rey “servicios y monedas”; Afortunadamente conocemos lo que hubo de pagar Valdaliga por este concepto, a través del Repartimiento de moneda y Pedido de las Asturias de Santillana correspondiente al año 1447(reinando Juan II padre de Isabel la Católica) y según en él se registra tocó pagar a vadáliga y Treceño 5520 maravedíes, a Caviedes 255 y a Labarces 427,5.

 

Del señorío de los Cevallos destaca como figura más importante Diego Gutiérrez de Cevallos, almirante mayor de Castilla.  Fue este personaje rico hombre durante el reinado de Alfonso X , y siguió a los Lara en el partido del infante Alfonso de la Cerda, por lo cual, en el reinado de Sancho cuarto, Permaneció en Aragón, volviendo al servicio del rey castellano en la minoría de Fernando IV, quien le nombro almirante mayor de la mar en 1303. 

 

Posteriormente sería designado mayordomo mayor del infante Felipe, y asistió a las Cortes de Burgos de 1315, en las que se formalizo la tutoría del rey Alfonso XI, muriendo el 4 de abril de 1330. Su hijo y sucesor, con el mismo nombre, halló la muerte a manos del rey Pedro primero El Cruel en Córdoba en 1359, siéndole confiscados todos sus bienes.  Pasando a depender el dominio señorial a su hermana Elvira Álvarez de Cevallos. Esta última contrajo matrimonio con Fernán Pérez de Ayala, y fue la hija de ambos, Mencía de Ayala y Cevallos, quien heredó el mayorazgo y  por ende, la titularidad del señorío, como aparece configurado en el Apeo de 1404  . 

 

En este documento se señala la condición de hidalgos y de vasallos de behetria de los vecinos de Lamadrid, Labarces, Treceño, Roíz, San Pedro, El Tejo y Caviedes, y se reconoce textualmente en Roíz, Treceño, Labarces y Lamadrid, que la justicia le había sido entregada por merced del rey a doña Mencia de Ayala . 

 

Junto a este importante reconocimiento, se observan ya los cada vez más débiles vínculos que unen a las gentes del valle con las restantes jurisdicciones; apenas pervive el régimen de abadengo de San Andrés de Arroyo en Caviedes, y algunos derechos que la poderosa doña Leonor de la Vega (madre del marqués de Santillana) tiene en este lugar y en Labarces.

 

ÁRBOL GENEALÓGICO DE LOS CEVALLOS -GUEVARA  

Fernando de Caviedes (Señor de Caviedes) tuvo de hija a Maria Fernández . que casó con  Ruy González de Cevallos  (Alcalde Mayor de Toledo y Adelantado Mayor de Murcia)  , los cuales tubieron a Diego Gutiérrez de Cevallos   (Almirante Mayor de la Mar y Mayordomo Mayor del Infante Felipe)(1330) .  el cual casó con     Juana González Carrillo . Sus hijos fueron :     Ruy Gutiérrez de Cevallos   ,  Diego Gutiérrez de Cevallos( Maestre de la Orden de Alcántara )   , y   Elvira Álvarez de Cevallos      (Señora de Cevallos, Caviedes, Escalante  Treceño, Pontejos ,Valdáliga, Tahalu, Batres  ) (1372) . esta casó con    Fernán Pérez De Ayala  (Señor de la casa de Ayala,  Embajador en Francia, Adelantado  Mayor de Murcia y Merino Mayor de Guipúzcoa) (1375) . y tubieron a  Aldonza de Ayala y a  Mencía de Ayala y Ceballos.  Aldonza casó con Pedro gonzalez de Mendoza 1385. y fueron padres de Leonor de la vega , quien casó con Diego hurtado de Mendoza  , y fueron padres de Iñigo Lopez de Mendoza marqués de santillana)  . Mencia de Ayala y Cevallos casó con   Beltrán Vélez de Guevara    (Señor de la casa de Guevara y Merino Mayor de las Asturias de Santillana)   (1395).  y tubieron a Beltrán de Guevara   ( Conde de Tahalu y Señor de Escalante)  (1431) . Este casó con Juana de Quesada y tuvieron de hijo a Ladron de Guevara   (Marques de Rucandio , Mayordomo de las hijas  de los  Reyes Católicos, Capitán General) (1503) .  Casado con Sancha de rojas . Estos fueron padres de Juan Ladron e Guevara   (Consejero de Estado, que recibió en su casa de Treceño al Emperador Carlos V) que se casó con  María de Ulloa   (Dama de la reina) y tuvieron a juan ladron de guevara (Caballero del Toison de Oro y Comendador de Mures y Benazur) (1546) . y este casó con Ana Tobar y fueron padres de José ladron de guevara  ( Comendador de la orden de Santiago y Virrey de Navarra) (1568)  . Que casó con Maria Manrique y Pimentel y tuvieron a antonio de guevara  ( Conde de Tahalu ,Marques de Rucandio y Comendador de la Orden de Santiago) (1580) . que casó con Maria de Avendaño y Gamboa los cuales tubieron a jose de guevara (1603)  , luis de guevara   (Vizconde de Treceño y Conde de Escalante) (1643)  y pedro de guevara el cual casó con Francisca de Mendoza y Acevedo y tuvieron a  luisa de guevara y a maria de guevara.

  

Luisa  de guevara casó con Martin saavedra y guzman (Capitán General del Nuevo Reino de Granada) y tubieron a Martin de saavedra(1691) .  que casó con constanza de cavanillas los cuales tubieron a  josé de guevara y saavedra ( Ultimo Señor de Valdáliga) (1699)

 

Al casarse doña Mencia de Ayala con Beltrán Vélez de Guevara, Valdáliga pasó a depender de la Casa de Guevara.

 

El segundo hijo de mismo nombre que su padre, Beltrán de Guevara, conde de Tahalú y señor de Escalante sucedería a su madre (pasando de la casa de Ceballos a la de Guevara) en el señorío de Valdáliga. Sucedió a Beltrán su hijo Ladrón de Guevara que fue mayordomo de las hijas de los reyes católicos y capitán general en una armada contra los franceses,  desempeñando un importante papel en la boda entre Felipe el Hermoso y la reina Juana la loca.

 

Le sucedió su hijo Juan de Guevara Capitán de la guardia y figura nobiliaria en la corte del emperador Carlos quinto. y así sucesivamente fueron heredando el señorío sus descendientes José de Guevara virrey de Navarra; Antonio de Guevara, comendador de la Orden de Santiago, y José de Guevara, gentilhombre de Felipe II quien murió sin hijos, sucediéndole su hermano Luis Manrique de Guevara, nombrado por Felipe III, vizconde de Treceño el 3 de mayo de 1627.

 

A la historia de este valle se liga también el nombre del famoso escritor y cronista fray Antonio de Guevara, fallecido en 1545.

 

En esta familia de los Guevara se dieron los dos extremos, por una parte Fray Antonio de Guevara que fue inquisidor y por otro Doña Marina  de Guevara,  hija de Juan  Ladrón de Guevara  , que fue asesinada por la “Santa Inquisición” acusada de seguir a Lutero. La Inquisición es la mayor vergüenza  en la historia de nuestro país.

 

 

 CARLOS I DE ESPAÑA Y V DE ALEMANIA

 

El Emperador Carlos I de España y  quinto  de Alemania ( mal llamado Carlos V por los españoles , puesto que el próximo rey que se llamara Carlos en España seria el V , lo cual hace  que seguramente ningún rey se atreva a llamar Carlos a su heredero) paso por este valle en su primer viaje a España, el 12 de octubre de 1517, casi un mes después de haber desembarcado cerca de Tazones en la costa Asturiana, acompañado de un cortejo en el que iban su hermana doña Leonor (futura reina de Portugal primero y despues reina de Francia), el señor de Chiévres, el obispo Mota y otros principales caballeros de la orden del Toisón de Oro. Desde Villaviciosa, y bordeando la costa, llego hasta san Vicente de la Barquera, donde cayó enfermo, y es por ello que tomando el camino hacia Burgos, parará a descansar en Treceño, y allí comió y permaneció todo el día.

 

Su ayudante de cámara, Laurent Vital, describe aquella estancia de la manera siguiente. “El 12 de octubre de 1517, el rey partió de san Vicente muy enfermo y de mala manera. Por esta causa no hizo ese día más de dos leguas de tierra hasta un pueblo llamado Treceño,  donde comió y permaneció todo el día. En cuyo lugar de Treceño había una hermosa casa de tapial, sin fosos ni aguas que el padre de don diego de Guevara había mandado edificar, y que después de su muerte ocuparía su hijo mayor. En ese sitio se alojo el rey y doña Leonor, su hermana; también lo hicieron el señor de Chievres, el señor de Reulx y todas los damas y doncellas de la corte . Ciertamente para casa de campo, era una de las mejores dispuestas que vi en toda Castilla, pues no había cámara, sala ni galería que no estuviese cubierta con hermosos tapices, y las camas de campo muy ricamente adornadas y guarnecidas. Y fueron el rey y toda su nobleza muy honrosamente recibidos por el señor y la señora de la casa, la cual dama o doncella, que era joven y hermosa  , iba vestida con traje de paño de oro rizado ,  y adornada ricamente con cadenas de oro y otras joyas y piedras.

 

Allí agasajaron al rey y a todo su séquito. Ciertamente apenas podré describir la alegría que manifestaban las gentes de ese lugar , con la llegada de dicho señor rey , pero el buen príncipe , a causa de su enfermedad, no hallaba gusto en nada, y ese día no quiso comer, de tan desganado que estaba , y ni Guillermin y Juan Bombin , con sus alegres dichos ,  hubieran podido darle animo , ni hacerle reír, de tan mal estado en  que estaba, con lo cual todos estábamos muy disgustados y los médicos conversaban  diariamente sobre que medio o por cuales drogas podrían extirpar aquella enfermedad, y si bien que , a menudo le hacían tomar polvos de unicornio mezclados en las medicinas , por medio de lo cual ,unos días después empezó a entrar en  convalecencia, pero no tan pronto como todos hubiesen querido. Este pueblo de Treceño está situado entre dos altas montañas, en una hermosa, verde y fructosa tierra que tendrá dos buenos tiros de arco de ancho, en la que crecen toda clase de frutos, como trigo vinos y otros en gran abundancia. A lo largo de ese hermoso valle corre un riachuelo de agua dulce y clara ,  en la que hay varios molinos para servir a las gentes de esa región. Al pie de la montaña hay dos manantiales, uno de agua dulce y otro de agua salada, de la que hacen buena sal, y vale esta salina al señor una buena renta todos los años.

               

                                                                                 
                                               

Palacio de Guevara (Treceño)

 
El viejo  derecho de elegir a sus propios órganos de gobierno bajo la jurisdicción real de los hombres libres de behetría se quebró, cuando el 12 de noviembre de 1370 el rey Enrique II concede a Fernán Pérez de Ayala-como marido de doña Elvira de Cevallos- la jurisdicción civil y criminal del valle de Valdáliga. A partir de entonces el gobierno del valle pasaba de ser público a privado y los órganos  y oficiales de gobierno pasaban de ser elegidos por los hombres de las behetrías a ser nombrados por el señor.

 

Tal mudanza en las formas tradicionales de autogobierno provocó pronto que los hidalgos de Valdáliga se resistieran, a la imposición de aquel nuevo régimen y así hay constancia documental del descontento desde la primera mitad del siglo XV. En efecto, en el famoso pleito  conocido como Pleito de los Valles, iniciado por los nueve valles de las Asturias de Santillana que habían caído, como Valdáliga, bajo el poder  señorial ( En este caso de Iñigo López de Mendoza , Marqués de Santillana) hay referencias documentales que hablan que el valle de Valdáliga está tomado por Beltrán de Guevara “ non debidamente”.Sea como fuere, lo cierto es que los hombres de behetría de Valdáliga nunca aceptaron de buen grado ,ni siquiera por la fuerza , ser vasallos de ningún señor, solo aceptando serlo del rey por lo que protagonizaron diversos pleitos con la finalidad de emanciparse del poder señorial, objetivo que lograron en el año 1702 tras más de 150 años de lucha. Fue entonces cuando la Real Chancillería de Valladolid puso fin de forma definitiva al yugo del señorío que el valle había soportado desde la Edad Media. De esta forma, en el siglo XVIII, este territorio se había convertido en tierra de realengo y sus diputados acudieron a las Juntas de Puente San Miguel, participando en la configuración administrativa de la Provincia de Cantabria.

 

El 8 de septiembre de 1542   (reinando Carlos V) se falla una sentencia,  que en si misma constituye unas verdaderas ordenanzas ,  a través de las cuales se fijaba de modo precisa la forma de gobierno del valle, y aunque todavía no le libraba del yugo señorial, lo cierto es que vienen a resultar una manera encubierta de concesión del señor a sus vasallos de los privilegios y ventajas propias o inherentes a los hombres de behétria.


Aquella sentencia, contrariamente a lo que se pudiera pensar no puso fin al deseo de los hombres de Valdaliga de recuperar su condición de hombres libres de salirse del poder señorial y revertir al valle a la jurisdicción de la corona. En efecto , animados por la sentencia dada por la Real Chancillería de Valladolid en 1579 por la que se condenaba al Duque del Infantado (Marques de Santillana) y se revertían los nueve valles de las Asturias de Santillana que habían litigado contra él por cuestión de señorío a la jurisdicción real, tras un largo pleito de mas de 100 años, todo el valle de Valdaliga, se reunía en Junta General en la Pereda de Vallines el día 16 de febrero de 1596 y otorgaba poder para que en su nombre se pleiteara contra don José de Guevara “ por se llamar e intitular señor de este dicho valle no lo siendo sino del Rey nuestro señor” y otras cosas y “ agravios que este dicho valle a recibido y recibe “ y  por “ usurpar el señorío”.

 

De la extraordinaria importancia de esta Junta General,  habla el hecho mismo de que a ella asistió casi todo el mundo, registrándose la presencia de 54 vecinos del concejo y villa de Treceño, 51 de Roíz , 40 de Labarces, 30 de Lamadrid, 18 de La Revilla, 28 del Tejo y 35 de Caviedes, así como el nombre de cada uno de ellos.

 

 Como resultado del citado poder otorgado en Junta General lograba el valle, presentar demanda como “ caso de Corte” ante el rey, estando la Audiencia Real en Medina del Campo, el 24 de diciembre de 1601, para que mandase por sentencia declarar que la jurisdicción de dicho valle era real y no señorial. Sin embargo, faltaban aun muchos años antes de que Valdaliga  alcanzara su objetivo. Finalmente, tras más de 150 años, el valle de Valdaliga  conseguía su objetivo, ganaba el pleito y se sacudía de encima el yugo del poder señorial que desde la Edad Media había venido soportado. En efecto, el 10 de abril de 1699 la Real Chancillería de Valladolid pronunciaba sentencia de vista, y de revista y definitiva el 28 de julio de 1702,( reinando Felipe V) en que confirmaba en todo la anterior, que condenaba al ultimo poseedor del señorío, don José de Guevara, y a su madre como tutora doña Constanza de Cavanillas, a que en el plazo de 9 días volviesen “ a la Real Corona” todos los lugares del valle de Valdaliga .


 Esta sentencia venia a dar la razón por fin a aquellos hombres de behetria que desde la Edad Media habían tenido que soportar la quiebra de sus derechos, de sus usos y costumbres, de sus formas  tradicionales de autogobierno, la suplantación de sus legítimos órganos de gobierno, por culpa de la debilidad de la Corona al conceder privilegios cediendo la administración publica a un señor sobre un territorio que a este no le pertenecía y si a los escuderos e hijosdalgos hombres libres de behetria, que eran de condición  realenga y libres de elegir señor o no.

 

Aquel largo pleito no solo supuso grandes penalidades para muchos hidalgos de Valdáliga, traducidas éstas en persecuciones, prisiones, embargos, muertes y otras penalidades, sino que también significo un gran esfuerzo económico para aquellos concejos, que incluso llegaron a adquirir deudas para proseguir el citado pleito, de tal naturaleza, que aun en 1753, tras mas de 50 años de la finalización de aquel interminable  pleito, aun siguen pagando intereses de los préstamos sacados a tal fin. Significativa resulta la información ,  según la cual hubo tensiones y luchas por la jurisdicción del valle al señalar esta fuente , que las autoridades del rey “debatieron sobre la jurisdicción de dicho valle” con Beltrán de Guevara, quien entro e hizo prisioneros en dicho valle a varias personas ,  a una de ellas, llamada Fernando del Tejo, le ejecutó empozándole en la villa de Santillana  , y exigiendo a los vecinos  de Valdáliga que acudieran a sus llamamientos y pagaran los tributos señoriales.

 

Sin embargo, todo mereció la pena, ( menos para el pobre Fernando claro) .  la dignidad  y el derecho de Valdáliga habían quedado, por fin a salvo. Desde entonces se titularía: “Real Valle de Valdáliga”, y sobre su escudo figuraría la corona real.



En Valdaliga, como en toda Cantabria, durante los siglos XVI a XVIII la hidalguía constituyo una distinción clara en la estructura social juntamente con el poder económico. Hay que decir en este sentido que en Valdaliga no abundaban los ricos hacendados, dándose por el contrario  la paradoja de que aquí casi todos eran nobles, pero casi todos pobres. Las fuentes documentales reflejan de manera precisa un hecho de enorme importancia para la época que tratamos, tal cual es la condición mayoritaria de hidalgos en este valle. Se hacia una distinción social expresa entre hidalgos o nobles, es decir entre los exentos y privilegiados de ciertas cargas fiscales por un lado, y los pecheros o del “estado llano” o “general”, obligados a pagar, por el otro. Una de las fuentes documentales mas importantes para conocer esta condición son los “ padrones de distinción de estado” o “padrones de hidalguía” que reflejan la mentalidad  social de la época, pues en ellos se anota a cada uno en su estado, precisando incluso la naturaleza de tal hidalguía, aclarando en muchos casos si tal hidalguía es notoria o de sangre, ganada por privilegio, o probada por real carta ejecutoria, por ello sorprende aun mas el hecho de que ya los padrones realizados en el siglo XVI, pero también los del siglo XVII y XVIII , registren como hidalgos a la  casi totalidad de los vecinos de Valdaliga. Tal realidad contrastaba de manera notable con el porcentaje de hidalgos que se registraban en la Corona de Castilla a finales del siglo XVI, que apenas alcanzaba el 10 % de la población, mientras en Valdaliga el porcentaje de hidalgos superaba entonces con mucho el 90%. Alcanzando en Roíz, Labarces, El Tejo, La Revilla y Caviedes el 100%, en Lamadrid el 98,76%, y en Treceño el 78%, y esta altísima  proporción se repite a mediados del XVIII, concretamente en el catastro de Ensenada de 1753 en el que aparecen como hidalgos todos los vecinos de Lamadrid, El Tejo, Caviedes, Labarces y La Revilla registrándose únicamente algún pechero en Treceño y Roíz.

 

Este hecho era de enorme importancia, pues el disfrute de la condición de hidalguía implicaba privilegios , no solo en el orden fiscal, sino también en el orden jurídico, como la de ser juzgados por sus pares, no sufrir tormento, o no experimentar embargos por razón de deudas ( si no eran al rey), además de poder desempeñar oficios honoríficos reservados únicamente a los de tal condición, a esto se sumaba la exención de tributos personales tales como no tener que soportar alojamiento de tropa y , en fin , una casi exclusiva posibilidad de acceso a las magistraturas municipales, así como el derecho en delitos merecedores de pena de muerte a no ser ahorcados, sino decapitados. Pero ser hidalgo significaba mucho más.



 La sociedad estamental de la época  admitía mental, jurídica, política y socialmente que unos hombres no eran iguales a otros y que el privilegio constituía precisamente la cualidad distintiva, y por ello no debe sorprender la defensa que de tal condición hidalga harán los vecinos de Valdaliga cuando esta se pone en duda, constituyendo un grave delito que atentaba a su honor el hecho de poner la hidalguía en entredicho.

 

Respecto a los linajes mas notorios, desde el siglo XVI se registran en Labarces los Rubin de Celis, y así ya el 10 de abril de 1550 conseguía Ruy Sánchez de Lamadrid y su esposa Maria , facultad real para fundar vinculo.  En 1613 hizo testamento don Fernando Gutiérrez y Rubin de Celis, casado con Juliana Vélez de Cos, señor de esta casa de Labarces y fueron heredados por el mayorazgo don Rodrigo Rubin de Celis y Cos.

 

    

 Escudo de los mata y Cos

                     

 

 Escudo de los Rubin de Celis





En el sitio de Angerina se conserva en una casa el escudo de armas  que en el cantón superior derecho presenta un castillo donjonado y en el izquierdo un león empinante a un árbol; en el cantón inferior derecho tres flores de lis y en el izquierdo nueve estrellas, que no son otras que las armas de  Rubin de Celis. Paso al apellido Gil de Reboleño por vínculo de hembra, pues el bisabuelo de la actual propietaria, Carmen Gil de Reboleño, marquesa de Herrera, se apellidaba Gil de Reboleño y Rubin de Celis.

 

En el barrio de La Mata  se encuentra la casa solariega de los  Mata y Cos. Otro apellido  que tuvo  relevancia social  fue el de García de Las Mestas, aunque hoy no se conserve  su escudo de armas.

 

 Los Gómez de Lamadrid tuvieron asiento en Villanueva de Labarces además de en Lamadrid y Llanes.

 

 

 

En cuanto a la forma de gobierno del valle de Valdáliga  ,  este se basaba en Las Juntas Generales ,  que se celebraban tanto para aceptar o elegir alcalde  y juez , y nombramiento de los demás oficiales de justicia, como para tratar de los impuestos reales, leva de soldados, nombramiento de Alcaldes de Hermandad, abastos y consumos, o acuerdo de recaudación entre vecinos para hacer frente a necesidades públicas. Estas juntas se celebraban “desde tiempo inmemorial” en el lugar de la Pereda de Vallines. 

 

Respecto a los Alcaldes de Hermandad, existieron en Valdáliga desde la edad Media hasta fines del Antiguo Régimen. Las Hermandades habían surgido en la Edad Media como acción  espontánea de los concejos en época de crisis del poder político , uniéndose a veces a estas hermandades  algunos nobles, con el fin de defender sus derechos y libertades  y de oponerse por sus propios medios a los desafueros, violencias y arbitrariedades.

 

En Valdáliga, tal como ocurría en Álava y Guipúzcoa, las Juntas Generales elegían un Alcalde de Hermandad,  con jurisdicción criminal para juzgar  determinados delitos  mediante  procedimiento sumario, y asimismo, unos Comisarios que fiscalizaban la actuación de estos alcaldes , con facultad  para destituirlos y sancionarlos.En 1476 los Reyes Católicos decretaron se constituyese la Santa Hermandad para el mantenimiento del orden público.               

 

 

 

 

Los tres alcaldes de hermandad que se dice existían en Valdáliga ,  constituían una milicia rural para la represión del bandolerismo en despoblado ,  y eran nombrados del modo siguiente .  Uno por los concejos de Roíz y Labarces, otro por el concejo de Treceño, y otro más por los concejos de Lamadrid, La Revilla, el Tejo y Caviedes.

 

 Una de estas Juntas Generales corresponde al 18 de febrero de 1585, y a ella asistieron los vecinos  y regidores de Treceño, Roíz, Labarces, Caviedes, El Tejo y La Revilla ,  planteando la necesidad de arreglar el camino del Turujal, necesario “ansi   para ir a Castilla como para venir de Castilla a esta tierra”.

 

 Otra de estas juntas Generales tenía lugar el 3 de mayo de dicho año ,  siendo de nuevo las comunicaciones la razón de esta convocatoria , justamente el repartimiento que se había hecho para arreglar el puente de Santa Lucia y de San Vicente de la Barquera, para lo cual se hacia recaer una importante contribución a los vecinos del valle de Valdáliga.

 

 Hasta nosotros ha llegado el acta de la Junta General del Valle de Valdáliga , celebrada en Vallines el 25 de abril de 1687 , en la que los vecinos  se oponen a recibir por Corregidor a don Francisco García de Labarces, a la sazón Alcalde de la Santa Hermandad ese año por los concejos de Roíz y Labarces  , pues había sido nombrado por tal Corregidor o juez del Valle por el conde de Escalante. Tal nombramiento y aceptación se  rechaza por el valle en razón a que el nombrado era natural de el, cuando conforme a derecho , el Corregidor debía ser de fuera de cinco leguas en contorno del valle .  Porque no podían aceptar tal nombramiento hasta que no se resolviese el pleito que contra el Conde de Escalante seguían en la real Cancillería , por cuestión de señorío y jurisdicción. Se votó y el resultado fue de 112 votos a favor de rechazar dicho nombramiento,  y 87 a favor de aceptarle.

 

 Había dos tipos de juntas generales, las denominadas “   Ayuntamientos Generales” ,  que eran verdaderas asambleas multitudinarias ,  a las que acudían todos los vecinos varones del valle . y los “Ayuntamientos  Particulares “a los que acudían únicamente los regidores y procuradores de los concejos , (estos regidores eran elegidos  por cada concejo, un procurador y un regidor para cada uno, 14 en total, y al igual que los Alcaldes de hermandad, por un año) . En ambos casos tales reuniones eran presididas por el alcalde o juez ordinario del valle. La frecuencia con que se reunían , por ejemplo en el año 1713 fue de dos a tres veces por mes, todas ellas celebradas en Vallines ,  a excepción de una en Roíz y otra en Lamadrid, siendo los temas tratados la provisión de papel sellado, pago de impuestos reales, caza de lobos, pacificación y “quietud” del valle, provisión de vino, repartimiento de maravedíes, comunicación de Reales órdenes, bagajes y suministros para soldados, ordenanzas, pesos y medidas y abastecimiento del valle.

 

Al mismo tiempo que se realizaban estas Juntas  del valle, cada uno de los concejos,  Roíz, Labarces, Treceño, Caviedes, Lamadrid ecétera ,  reunían a sus vecinos en concejos generales y concejos abiertos, tal se constata a través de un documento que se conserva entre los Protocolos Notariales,  correspondiente al 19 de septiembre de 1593 , referente a un concejo abierto de la villa de Treceño.

 

Además de la familia ,  es en la comunidad , en la que el individuo alcanza su razón de ser social. Es en el concejo, en la asamblea vecinal, donde el individuo ejerce la democracia directa , para tratar de la ordenación de las actividades de interés  común ,  ya fuera en el orden económico ya en el social.

 

El pensamiento religioso lo informaba todo en la vida de las gentes de Valdáliga en los siglos XVI a XVIII.  las ordenanzas de los concejos se hacían “al servicio de Dios” y para que no se “quebranten las leyes divinas”.

 

Cada concejo,  además se regulaba por unas ordenanzas,  de las cuales ,solo han llegado hasta nosotros, tres de ellas de los pueblos de Roíz, Treceño,y Caviedes , que a su vez son copia de otras mas antiguas, pero que solían ser similares en todos los concejos.

 

Las ordenanzas de los concejos, como cuerpo normativo de autogobierno de la comunidad, constituyen asimismo un elemento mas , junto al religioso y otros de orden económico, de cohesión social; estableciendo normas de solidaridad obligatoria ,  como dar terreno del común al vecino que no lo tuviera para hacer un huerto ,  para que cada vecino tenga este alimento tan preciso y necesario para el gasto de su casa y familia ,  y la obligación de los vecinos de ayudar a reconstruir la casa de aquel , que por cualquier accidente se le quemase , y si se quemase una casa, tocada la campana , todos debían acudir al fuego bajo pena de 600 maravedíes , y si la casa se destruyese totalmente “,  deberán los vecinos juntos y unánimes ,  cortar , labrar y tirar  las maderas para reedificarla hasta ponerla en cruz y de ripia , en la forma y modo que estaba antes de quemarse”. Así mismo la regulación de los pastos, la obligación de reunirse los vecinos para elegir el toro de concejo, La obligación así mismo de reunirse en concejo en la casa de la escuela , después de misa sin excusa alguna, la prohibición de cortar árboles , concretamente robles, y la obligación de plantar dos por cada árbol que se cortase con licencia, mostrando una  manifiesta preocupación por el aprovechamiento de los montes de una forma sostenible ( verdadero ejemplo para la sociedad actual . La obligación de componer los caminos por los propios vecinos , la costumbre antigua de cerrar las dehesas (así como el cerrar las entradas al pueblo desde las mieses con portillas . en Labarces todavía existen los túmulos de piedras que servían para fijar las portillas , las había en cada entrada al pueblo desde la mies , seguramente para evitar que  el ganado que se llevaba a beber en los varios abrevaderos que había en el casco del pueblo ,  se escapase a campo abierto) , o por ejemplo,  que a los que caían enfermos deberían asistirlos dos cada noche hasta que se aliviaran, y la precisa obligación de asistir al entierro.

 

Los concejos, tal como se constata claramente a través del catastro de Ensenada de 1753, además, dedicaban dinero de sus fondos para la luminaria del Santísimo (Roíz, La Revilla), para misas  votivas y rogativas (Lamadrid, Labarces, Roíz) y para fiestas religiosas como el Corpus (Lamadrid, Roíz), incluso para repara la iglesia del lugar como es el caso de Treceño.

 

 

 

PLACA DEL CEMENTERIO

"HASTA AQUI EL TIEMPO DESDE AQUI LA ETERNIDAD "

 

    

  

Horno exterior ( hay alguno mas pero en el interior de las viviendas 

 

Desde la Edad media,  Valdáliga fue proveedora de madera para la construcción de navíos para la real Armada, habiendo constancia documental de cómo a mediados del siglo XVIII se estaban explotando los montes con destino a las reales fábricas de Lierganes y la Cavada, estando prohibida la corta a los vecinos.

 

La agricultura era de subsistencia. En 1753 las tierras producían maíz, alubia y trigo (este en pequeña cantidad), además de alguna cantidad de vino. En los huertos se sembraban hortalizas y verduras y se registra la existencia en casi todos los pueblos de colmenas y de árboles frutales, tales como  castaños, manzanos,   limoneros, perales y nogales. La producción media que se declaraba en  1753   era de 16 celemines de maíz (cuatro fanegas castellanas) y uno de alubias por cada 8 carros de tierra.

 

La circulación de moneda era baja, y tanto las familias como los concejos se veían obligados a endeudarse en años de escasez.

 

A mediados del siglo XVIII, todos los concejos están endeudados, teniendo que hacer frente al pago de los réditos de los créditos , solicitados para poder seguir pleitos ,  contra otros concejos del valle , en razón de derechos de pastos , y para litigar contra el conde de Escalante.

 

En cuanto a la ganadería en 1599, contaba el valle con 1066 cabezas de vacuno solo superado en las Asturias de Santillana por la Abadía de Santillana y por el valle de Cabezón, pero con mayor cabaña que los valles limítrofes como Cabuérniga (924 cabezas), o Val de San Vicente (568). Por la insuficiencia de los terrenos de pasto, los concejos se veían obligados a establecer convenios para el aprovechamiento común de ciertos términos destinados a pastos. El incumplimiento por las partes de dichas contratas , daría lugar a numerosos pleitos desde la edad Media. Así hay constancia documental de pleitos habidos entre Labarces y la villa de San Vicente de la Barquera en los siglos XV y XVI; en 1614 y de nuevo en 1627 pleitean los concejos de Roíz y Caviedes, en 1642 Labarces contra Lamadrid y en 1681 El Tejo contra La Revilla, siendo frecuentísimos tales pleitos ,  llegando incluso los concejos a endeudarse para proseguirlos. Por otro lado la falta de pastos obligaba también el pastoreo trashumante periódico. Los concejos de Valdáliga tenían “desde tiempo inmemorial” derechos de pastos (mediante contratas) en Campoo, Cabuérniga y Polaciones.

 

 Pero dejando a un lado la propiedad pública o concejil, el resto del territorio estaba y aun lo está, dividido en pequeñas propiedades o minifundios , y en algunos casos llegando al microfundismo.

 

 Según el catastro de Ensenada (1753) en Labarces había  82 casas habitables (recogiendo la cifra de sesenta y un  vecinos), mas 30 establos y 6 invernales, dos molinos (uno de los cuales se encontraba en el Berrellin  en el rió Pindál, y el otro en el rió Panes, del primero apenas quedan los restos de una pequeña presa y alguna pared) , (Aunque en distintas épocas hubo molinos también en la Mata y mas tarde en Bustillo) , 15 pies de colmenas,  un escribano, un  herrero, un cantero, un carpintero y un sastre. Y según el censo de Floridablanca de 1787 la población de Labarces era de 333 habitantes.
 

 

La norma era el matrimonio concertado por las familias, estableciendo las condiciones económicas mediante “escritura dotal”, que fijaba lo que una y otra parte se comprometían a cumplir y darse a la hora del matrimonio. Sin embargo, tras haberse realizado los esponsales, este a veces, no llegaba a realizarse , a causa del incumplimiento de las condiciones por alguna de las partes de lo establecido en la escritura dotal, tal  es el caso, por ejemplo, que observamos en Labarces en 1640 donde un joven se niega a casarse (aun teniendo a la novia preñada) mientras no se le entregase la dote estipulada.

 

 La población de Valdáliga desde los siglos XVI a XVIII, presenta un estancamiento demográfico , motivado entre otras razones por la fuerte emigración. Tal estancamiento solo parece romperse a lo largo del siglo XIX hasta el 1950,  en que alcanzó  el máximo de población,  3832 individuos de hecho y 4063 de derecho. Desde 1950 hasta la actualidad Valdáliga presenta un comportamiento demográfico regresivo.

 

A mediados del siglo XVIII , Treceño se había convertido en una gran villa con 179 vecinos , (debemos recordar que en esa misma fecha Torrelavega solo contaba con 88) . si bien desde el siglo XVI venia siendo el centro neurálgico del valle, debido a sus salinas, su importante ferreria y sobre todo por ser la residencia de los Guevara que controlaban el Valle.

 

Como válvula de escape al desequilibrio existente entre población y recursos ,  la práctica común de los hombres de Valdáliga a lo largo de los siglos XVI al veinte , fue el elegir el camino de la emigración, siendo los destinos preferentes el Nuevo Mundo y Andalucía.. A partir del siglo XVI la nómina de los hombre de Valdáliga que salieron para Indias es impresionante, alcanzando a miembros de todas las familias, incluso de aquellas mas pudientes, y esto no solo por el minifundismo, sino también porque las formas de transmisión de la propiedad concebidas para que no se desmembrase el patrimonio familiar,  dejaba los bienes vinculados al hijo mayor, sin que pudieran partirse o venderse.

 

Natural de Labarces fue don Manuel Gil casado con doña Ramona de Cossío, natural de México, que fue Cónsul de México en Málaga. También del pueblo era don Francisco del Castillo de quien en 1668 se dice que había muerto en indias, habiendo fundado una capellanía en la parroquia de San Julián de Labarces.

 

 En Treceño había nacido en 1638 don Esteban Vélez de Escalante, quien en 1665 partió para México , donde continuaba como capitán en 1691, fecha en la que ingresó como Caballero de la orden de Santiago, donde fue Alcalde ordinario de la villa de Sombrerete, y casó con Francisca García Román, hija de Juan García Román, natural de Labarces, también en indias.

 

De Labarces era también Alfonso González de Linares, casado con Antonia Gutiérrez de la Helguera, el cual se encontraba en indias en 1794.

 

La emigración a América continuaría hasta el siglo XX  . Algunos de aquellos hombres pertenecían a familias que tenían  allí a alguno de sus miembros, bien al padre, al tío, al hermano o algún otro familiar. Muchos de ellos murieron allí sin hacer fortuna. Otros desempeñaron, tal como hemos visto, importantes cargos, desde inquisidores y alcaldes, a capitanes y comerciantes. Los más afortunados siempre se acordaron de su lugar de origen y enviaron dinero para sus familias y para construcción de obras pías, -escuelas y otras- en su pueblo natal.

 

También se observa la salida de Valdáliga hacia la corte y otros lugares de la corona de Castilla de muchos de sus hijos. Natural de Labarces era don Joseph Blasco Orozco y Labarces, quien en 1730 era elegido, aun estando ausente, regidor del concejo por el estado de los hidalgos, y era hijo del “Ilustrísimo señor” don Blasco de Orozco y Labarces, del Consejo Real en la Real Cámara de  Castilla , y a la sazón residente en la villa y corte de Madrid.

 

De la casa de la Mata en Labarces fue el Capitán de infantería don José de la Mata y Cos.

 

 Igualmente salieron de Valdáliga infinidad de hombres hacia Andalucía (Los Jandalos). La lista es interminable, pero si podemos reseñar alguna referencia, como la que proporciona en 1813 don Julián Gómez de Merodio, natural de Labarces, casado con María González Cabanzon, quien nos habla de las razones de su emigración: “para suministrar a casa y familia”.

 

 

 

 El Escorial

 

Aunque los tres personajes valdáligos que  mas fama alcanzaron , fueron  sin lugar a dudas: El genial arquitecto (orgullo del pueblo de Roíz  ) , (Juan de Herrera creador del Escorial ,  y de un estilo arquitectónico singular el  “ Herreriano” .

 

 

 JUAN DE HERRERA

 

Juan de Herrera y Gutiérrez de la Vega, nació en Movellán, un barrio de Roiz en 1530. Es considerado uno de los arquitectos más importantes del renacimiento español , y fue uno de los personajes que acompañaron en 1548 a Felipe II en su viaje a Flandes, donde estudió arquitectura y ciencias exactas. Tras asistir al emperador Carlos V en su última época en el retiro monacal de Yuste, se incorporo como arquitecto mayor a la construcción  del monasterio  de San Lorenzo  del Escorial ,  a la muerte del autor de los planos, Juan Bautista de Toledo, quedando su dirección como obra principal y calificándose a su autor como creador de un estilo llamado herreriano.

 

 

 ANTONIO DE GUEVARA

 

 El ya nombrado Fray Antonio de Guevara escritor y cronista de Carlos V .  (Fray Antonio de Guevara nació en Treceño entre 1475 y 1480, criándose en este lugar,  marchándose a los doce años a la corte real. Descendiente del linaje de los Guevara  , se incorporo al servicio de la reina Isabel  la católica hasta la muerte del príncipe don Juan, en 1497, a consecuencia  de la cual, probablemente abandonó  la vida cortesana y se retiró como religioso de la orden franciscana. Cronista de Carlos V, fue obispo de Guadix y de Mondoñedo, donde murió en 1545.  En su obra política y literaria destaca El reloj de príncipes , destinada al emperador con carácter didáctico y morall , Las epístolas familiares, y el breve tratado titulado Menosprecio de corte y alabanza de aldea.) 

 

 

 FRAY SILVESTRE VELEZ DE ESCALANTE

 

 Y el no tan conocido , pero no menos importante Fray Silvestre Vélez de Escalante , (también natural de Treceño como  Fray Antonio de Guevara ) el cual con 27 años en 1776, emprende un trascendental viaje misionero acompañado de otro franciscano y media docena de soldados , que en un espacio de 158 días fueron capaces de recorrer en territorio hostil 3000 kilómetros , atravesando de norte a sur el estado de Colorado , penetrando en el de Wyoming, caminando por el norte del estado de Utah, que atravesaron totalmente, describiendo al sur el Gran Cañón del Colorado, para regresar a Nuevo México.

 

 

 

Resultado de  aquella expedición fue una valiosísima descripción geográfica, antropológica y etnográfica, así como el trazado de mapas y rutas, recogiendo importantes aspectos sobre la orografía.

 

Fue un precursor en la exploración colonizadora, pues describió la orografía y geología del Gran Cañón del Colorado, casi un siglo antes de que otros lo hicieran. De su proeza quedan testimonios toponímicos en “Villa de Escalante”, Desierto de Escalante, y ciudad de Escalante en el estado de Utah. 

 

 

 

 Escalante Park 

 

A lo largo del siglo XIX ,  hubo varios intentos de ubicar el ayuntamiento en distintos lugares del municipio, tanto en Treceño como en Roíz (Las Cuevas) o en Vallines e incluso un intento de formación de un nuevo ayuntamiento, que con la denominación de “Ayuntamiento de Treceño” abarcase a los pueblos de Caviedes, El Tejo y Treceño, tal como lo intentaron entre 1820 y 1821 y tal como aparece diseñado en el “Estado de los Ayuntamientos” de 1822. Sin embargo, aquel intento nunca tendría plasmación real y en lo sucesivo seria el antiguo nombre del Valle de Valdáliga , el que conservara su denominación y su ámbito territorial. Ahora bien, cierto es que la capitalidad del valle sufrió mudanzas a lo largo del siglo ,  celebrándose los ayuntamientos tanto en Treceño como en Vallines o Roíz (donde al final quedaría establecida). 

 

 

Ayuntamiento de Valdaliga 

 

 

Si algo ha caracterizado a Valdáliga a lo largo de la historia, salvo este intento de escisión de 1820 para formar el ayuntamiento de Treceño,  ha sido el ejemplo de unidad en la diversidad , cada concejo, sin perder su identidad y formas de gobierno propias , se reunía ( enviando a sus regidores o acudiendo sus vecinos directamente a las juntas Generales del Valle)  para discutir sobre los asuntos comunes con el resto de concejos, dando vida a una entidad superior mas amplia llamada   primero  Allega o Afleca y mas tarde Valdáliga.

 

 

 CASA DE JUNTAS DE REOCIN

 

 Como consecuencia del pleito de los nueve valles de las Asturias de Santillana, se construyo en el lugar de Reocin una Casa de Juntas para albergar a los representantes de las jurisdicciones de la vieja Cantabria, que habiendo recuperado su condición de territorio del rey, se unieron en Juntas o Asambleas Generales, “en cuerpo de Provincia”, para resolver sus asuntos comunes.

  

 

 

Aquel proceso tuvo  como momento mas significativo el año 1779, en el que fueron aprobadas por el rey Carlos III las Ordenanzas de la Provincia de Cantabria, estando presente como diputado del Real Valle de Valdàliga José Rubin de Celis. A este personaje sucederían  como diputados por Valdáliga en las Juntas de Puente San Miguel José S. Díaz de Lamadrid, Francisco Merodio y José Díaz  Escandon.

 

 

 

 Escudo de Valdaliga 

 

Es innegable el importante papel que las Juntas de Puente San Miguel tuvieron, y entre sus distritos el valle de Valdáliga , para lograr el reconocimiento de la personalidad territorial de Cantabria, obtenido primero a través de la figura de la Provincia Marítima, lograda mediante Real Orden de 22 de enero de 1801, y definitivamente a través del Real Decreto de 30 de noviembre de 1833, en que se creo la provincia de Santander.

 

 A pesar de las viejas estructuras agrarias ancladas en el pasado, se percibe a lo largo del XIX y veinte un denodado esfuerzo público desde el ayuntamiento y concejos de Valdáliga , por mejorar las vías de comunicación, condiciones educativas, así como otros servicios como fuentes públicas bebederos para el ganado o lavaderos  públicos .     

 

 

 

 

  

 

 

 Bebederos y lavaderos en Villanueva y en la Villa Vieja

  

  

 

 

 

  

 

 

 

 

 

 

Labarces hace 40 años 

 

 

Entre 1891-1899 se construye la escuela de Labarces ,  (la antigua se encontraba adosada a la capilla del Endrinal, posteriormente se construyeron las actuales, la primera de piedra y después adosada a ella ,  otra , para separar niños y niñas, y al otro lado un salón público, ambos de  ladrillo , hoy en día  tras concentrarse los estudios primarios en Treceño , una se ha dedicado a consultorio medico y sede de la junta vecinal, y la otra es la sede de la asociación “El Relámpago . 
En 1901 se hace el nuevo cementerio en el sitio del Cagigon.

 

 

 

 

 El Cementerio

 

 

 

La Báscula 

  

 


 

 La Cova

 

Al año siguiente, se realiza la construcción de la carretera de tercer orden entre Labarces y San Vicente de la Barquera. Asimismo en 1901 tiene lugar en Valdáliga la explanación con motivo de la construcción   del ferrocarril del cantábrico.

 

 

 

 

El ferrocarril del Cantábrico cruzando el Escudo 

 


Hermoso tilo



El potro de Espina




La bolera

 

 

 Pista polideportiva

 

 

En 1902 se prolonga el camino vecinal de las Cuevas hasta la pedriza , y está en construcción la carretera de Labarces a Treceño. En 1906 se repara el puente La Mata- Labarces.

              

 


 Puente de la Pedriza (entrada al pueblo desde Roíz)


 José Luis

(Bibliografía: "Valdaliga" de Javier Ortiz y " El Valle de Valdaliga" de Rogelio Pérez Bustamante